10 de julio de 2013

"Ahí viene Jesús..."

Fotografía: Juan Pablo Pozo
El Mesias caminó hacia las tinieblas de la muerte, aquel Hombre cargó con la cruz en su hombro sustentando el peso de nuestros pecados. Vino sobre sus pesos, levantándose de sus caídas. Sientan que Cristo viene y que Dios está siempre a tu lado, Él es aquel amigo que nunca te falla. Levanta la cabeza y mira hacía la luz, que ahí viene Jesús...


Por, Juan Pablo Pozo
"Palabras de Azahar"

4 de julio de 2013

"Sagrada Lanzada"

Dios va muerto en la Cruz. Una imposible conversación se sucede el monte Calvario en la mirada perdida de su Madre que rompe junto a San Juan buscando explicación de lo que ha sucedido con tanta crueldad.

El escenario tenebroso del monte calvario, presencia a María de Cleofás y María de Salomé entablando un diálogo de piedad y súplicas ante un Longinos que en su mano porta un arma letal, un arma presa de la desidia que certificará el “final” de una vida.

María Magdalena ya cayó a los pies del madero, no pudo más, no soportó tanta injusticia y maldad.

El Hijo de Dios cae muerto, y en su pecho,
una lanzada de estrépito brota con fuerza,
En San Martín ya posó el Mesias su cabeza,
Injusta muerte y lúgubre este trecho.

La tormenta allí se apoderaba de la humanidad,
En el expiro atronador de una muerte,
El Redentor ha sufrido la condena hiriente,
La voluntad del Padre rompía sin piedad.

No preguntes por qué va muerto en el madero, o me digas que abrace con el corazón a esa mujer que a sus pies llora, no me pidas que agarre por el cuello a ese romano que terminó con su vida.

Ahora descansa entre azahares de primaveras y espadañas góticas de la Sevilla que le tañe,  Longinos cumplió la espera y clavó el frío hierro cuando asecha lenta la primavera.
Se encoge el alma de los adoquines que la  muerte aprisiona y el alma de aquellos que tu perdón claman cada noche de luna y de lágrimas en la cera.
El Buen Fin se acerca mientras María llora bajo catedral de bambalinas y cera derretida, el Buen Fin se aproxima al caer en la Cruz el Hijo de Dios rematado cruelmente por una lanzada.

Él ya va dormido, aquí dejó su profecía,
Con el Buen Fin de María sigue el camino,
Que Jesús con nosotros estará en tres días,
Y la vida eterna firmará su destino.

Por, Juan Pablo Pozo
"Palabras de azahar"

Fotografía: Lanzada.org

Fotografía: Lanzada.org

Fotografía: Lanzada.org














30 de junio de 2013

Vídeo Recomendado "Categoría en Montserrat"

La elegante tarde del Viernes Santo cae, y Monteserrat impone la conversión de la maldad al buen destino por mediación de Cristo. "Mañana, estarás conmigo en el paraiso". Sevilla, encuentra en el clasicimos del misterio de la Conversión del Buen ladrón ese "paraiso" de deleite y buen gusto.

Misterio del Santísimo Cristo de la Conversión (Hermandad de Montserrat, Sevilla)



29 de junio de 2013

"Y en Triana la Esperanza" por Carlos Herrera

Y en Triana la Esperanza, en Triana la Señora que por las aguas avanza con seis varales de eslora, una calle de barrio viejo que se convierte en altar y en barco que va parejo como palio por la mar.
Oleaje de blanca cera de babor a estribor la mece por abaneras de cornetas y de tambor, sus banderas estandarte, marineros de costal en la gente su baluarte y en su memoria arrabal.
¡Su palio! Vela mayor, su intinerario la aurora, su timón un llamador y en el puente la Señora, de grumete un aguador, por la proa nazarenos, en la mar un resplandor y allá en el cielo ni un trueno. 

Y sirviéndole de amparo donde las aguas se abre Triana tiene su faro en la Capilla del Carmen, pañuelos de despedida que se echan a volar como lágrimas caídas perdidas en la mar. Bronce que tañe repique en la espadaña del puerto mientras abajo en el dique parte un palio a mar abierto, un viento por la trasera de chicotá a chicotá la lleva hasta la ribera de la misma Madrugá, un suave balanceo tiene su vieja madera y en su bodega ajetreo de hombre y trabajadera.
Fotografía: pasionensevilla.tv
El horizonte, ¡Sevilla!, hacia Catedral avanza que más allá de la orilla tiene espejo esta Esperanza. Adiós Madre y Capitana, tenga feliz singladura, mañana por la mañana tu cara será más pura. De vuelta por la bocana del puente a la embocadura el aire de tu Triana te ceñirá a la cintura mientras la sangre batiente de las almas en espera dará color de poniente a esta pronta primavera.

Eleva anclas barlovento, que hoy le sirve de vigía entre el recodo del viento su bendita Cruz de Guía, doce horas de crucero, corazones en bonanza, que en Triana marinero, ya navega la Esperanza. 

Carlos Herrera, Pregón de la Semana Santa de Sevilla 2001.


28 de junio de 2013

"La Espera"

¿Qué es la espera? ¿Cuándo comienza todo realmente? ¿Qué se siente en ella?

La espera puede ser esperar lo esperado mientras deseamos ser valientes costaleros o nazarenos de tramos, puede ser azahar de naranjos o incienso que se cobija entre nuestras manos como si de sólida sustancia en Cuaresma fuera a tratarse.

Puede ser parihuelas de ensayos cargadas de vigas para calentar a los que se entregan en oficio o misticismo de besamanos entre capillas y un café con torrija en ranciosveladores. Puede ser escuchar la voz de un capataz golpeando el martillo al cielo o llamando a un hombre para iniciar una chicotá.

La espera no se que es, puede ser función principal aquí o allá, mudá o retranqueo ya sea Triana o en el barrio de San Julián, puede ser paseos entre naranjos, subir la Cuesta del Bacalao haciendo nuestra la sensacional chicotá de un año atrás.

Puede ser oler incienso sin que exista el aroma o cangrejear por la Alfalfa como si ahí estuviera la legión de Roma. Puede ser Via Crucis  o conciertos de bandas que ambientan el año con cornetas de sentimiento, puede ser María vestida de gloria o penitencia, o tertulia de cofrade observando un DVD con lo que nos espera.

¿Qué es la espera sevillanos? ¿Es azahar, es incienso o catedral? ¿Es ensayo, mudá o chicotá? ¿Es besamanos, funciones o torrijas entre amigos de verdad?

¿Qué es la espera? Sigue pudiendo ser tantas cosas, puede comenzar a 40 días o quizás comience cuando se escape irremediablemente el Domingo de Resurreción. Puede ser que el Giraldillo se enfaje ya o que el cocodrilo de la catedral se tome medidas para el antifaz. Puede ser rampa del Salvador, palcos en San Francisco o sillas viniendo por Tetuán.
La espera puede ser tantas cosas,  puede ser tan variada, tan sentida. La espera puede hacerse larga para esa semana pero seguramente, viviamos la espera día a día durante más de 300 días.

Toca esperar...
Por, Juan Pablo Pozo
"Palabras de Azahar"