1 de agosto de 2013

"Descanse en Paz, Manuel Rodríguez Ruiz"


Hoy más que palabras de azahar, se quedan en este rincón palabras de condolencias. Ha amanecido el día nublado, triste, totalmente ido en la localidad sevillana de Arahal. Esta noche, una estrella de las que brillan por bondad, entrega y dedicación, ha sido llamada para descansar en paz y velar por todos sus seres queridos.
Manuel Rodríguez Ruíz ha fallecido y el mundo cofrade y las Agrupaciones Musicales en concreto, se quedan totalmente huérfanas en sus sones.

Fundador de la Agrupación Musical Santa María Magdalena de la citada localidad, creador del estilo denominado Agrupación Musical, maestro y perenne director de la citada formación.
50 años de la  fundación de la Agrupación Musical Santa María Magdalena se están cumpliendo (valga la redundancia de citar la formación, pues ha sido su vida), bodas de oro para sus trazos clásicos y añejos que quedan trazados por un negro lazo de luto.

No debe ser casualidad que todo esto suceda así, pues no se muere quien es eternamente recordado, y tal es así, que el tiempo y la memoria le marcó su descanso en el año que más se le recuerda. Ese banderín rematado por punta de lanza se lo ha llevado clavado en lo más profundo del corazón, ese corazón que latía por redoble de cajas y golpe de platillo.

Hoy, los pistones de las trompetas se quedan cojos y abatidos, no hay sones que caminen derechos por el aire de esta triste mañana. Solo se le puede dar las gracias, una vez más, a tal maestro, y no ya de las bandas, si no de la vida. Una persona que siempre ha llevado la bienvenida a quien se acercara a él, que siempre se entregaba por todo aquello que hacía y que hablaba siempre con la humildad y el acento inconfundible de su tierra. Una persona, que no necesitaba aparentar nada de lo que no era, pues siendo tal y como se es, se permanece en el corazón de las personas.

Ese es el lugar en el que siempre estará, entre los suyos, entre los que le recuerdan, los que le escuchan hablar a través de marchas como “Cristo de San Julián”, “Dolores y Misericordia”, “Pasa la Virgen del Refugio”, “Puente de San Bernardo”, “Cristo de la Esperanza” y un sinfín de palabras que siempre podremos sentir gracias al legado que ha dejado en la tierra sus manos.

El estilo clásico de Sevilla pierde a su padre, que a buen seguro, compondrá notas celestiales en aquel lugar cercano a Dios en el que a fe ciega, seguro que se encuentra.

Gracias por todo Maestro, gracias por todo Manolo.

Manuel Rodríguez Ruiz


Por, Juan Pablo Pozo
"Palabras de Azahar, que hoy caen marchitas"

Sones clásicos de la Agrupación Musical Santa María Magdalena tras el Santísimo Cristo de la Buena Muerte (Hermandad de la Hiniesta, Sevilla)

10 de julio de 2013

"Ahí viene Jesús..."

Fotografía: Juan Pablo Pozo
El Mesias caminó hacia las tinieblas de la muerte, aquel Hombre cargó con la cruz en su hombro sustentando el peso de nuestros pecados. Vino sobre sus pesos, levantándose de sus caídas. Sientan que Cristo viene y que Dios está siempre a tu lado, Él es aquel amigo que nunca te falla. Levanta la cabeza y mira hacía la luz, que ahí viene Jesús...


Por, Juan Pablo Pozo
"Palabras de Azahar"

4 de julio de 2013

"Sagrada Lanzada"

Dios va muerto en la Cruz. Una imposible conversación se sucede el monte Calvario en la mirada perdida de su Madre que rompe junto a San Juan buscando explicación de lo que ha sucedido con tanta crueldad.

El escenario tenebroso del monte calvario, presencia a María de Cleofás y María de Salomé entablando un diálogo de piedad y súplicas ante un Longinos que en su mano porta un arma letal, un arma presa de la desidia que certificará el “final” de una vida.

María Magdalena ya cayó a los pies del madero, no pudo más, no soportó tanta injusticia y maldad.

El Hijo de Dios cae muerto, y en su pecho,
una lanzada de estrépito brota con fuerza,
En San Martín ya posó el Mesias su cabeza,
Injusta muerte y lúgubre este trecho.

La tormenta allí se apoderaba de la humanidad,
En el expiro atronador de una muerte,
El Redentor ha sufrido la condena hiriente,
La voluntad del Padre rompía sin piedad.

No preguntes por qué va muerto en el madero, o me digas que abrace con el corazón a esa mujer que a sus pies llora, no me pidas que agarre por el cuello a ese romano que terminó con su vida.

Ahora descansa entre azahares de primaveras y espadañas góticas de la Sevilla que le tañe,  Longinos cumplió la espera y clavó el frío hierro cuando asecha lenta la primavera.
Se encoge el alma de los adoquines que la  muerte aprisiona y el alma de aquellos que tu perdón claman cada noche de luna y de lágrimas en la cera.
El Buen Fin se acerca mientras María llora bajo catedral de bambalinas y cera derretida, el Buen Fin se aproxima al caer en la Cruz el Hijo de Dios rematado cruelmente por una lanzada.

Él ya va dormido, aquí dejó su profecía,
Con el Buen Fin de María sigue el camino,
Que Jesús con nosotros estará en tres días,
Y la vida eterna firmará su destino.

Por, Juan Pablo Pozo
"Palabras de azahar"

Fotografía: Lanzada.org

Fotografía: Lanzada.org

Fotografía: Lanzada.org














30 de junio de 2013

Vídeo Recomendado "Categoría en Montserrat"

La elegante tarde del Viernes Santo cae, y Monteserrat impone la conversión de la maldad al buen destino por mediación de Cristo. "Mañana, estarás conmigo en el paraiso". Sevilla, encuentra en el clasicimos del misterio de la Conversión del Buen ladrón ese "paraiso" de deleite y buen gusto.

Misterio del Santísimo Cristo de la Conversión (Hermandad de Montserrat, Sevilla)



29 de junio de 2013

"Y en Triana la Esperanza" por Carlos Herrera

Y en Triana la Esperanza, en Triana la Señora que por las aguas avanza con seis varales de eslora, una calle de barrio viejo que se convierte en altar y en barco que va parejo como palio por la mar.
Oleaje de blanca cera de babor a estribor la mece por abaneras de cornetas y de tambor, sus banderas estandarte, marineros de costal en la gente su baluarte y en su memoria arrabal.
¡Su palio! Vela mayor, su intinerario la aurora, su timón un llamador y en el puente la Señora, de grumete un aguador, por la proa nazarenos, en la mar un resplandor y allá en el cielo ni un trueno. 

Y sirviéndole de amparo donde las aguas se abre Triana tiene su faro en la Capilla del Carmen, pañuelos de despedida que se echan a volar como lágrimas caídas perdidas en la mar. Bronce que tañe repique en la espadaña del puerto mientras abajo en el dique parte un palio a mar abierto, un viento por la trasera de chicotá a chicotá la lleva hasta la ribera de la misma Madrugá, un suave balanceo tiene su vieja madera y en su bodega ajetreo de hombre y trabajadera.
Fotografía: pasionensevilla.tv
El horizonte, ¡Sevilla!, hacia Catedral avanza que más allá de la orilla tiene espejo esta Esperanza. Adiós Madre y Capitana, tenga feliz singladura, mañana por la mañana tu cara será más pura. De vuelta por la bocana del puente a la embocadura el aire de tu Triana te ceñirá a la cintura mientras la sangre batiente de las almas en espera dará color de poniente a esta pronta primavera.

Eleva anclas barlovento, que hoy le sirve de vigía entre el recodo del viento su bendita Cruz de Guía, doce horas de crucero, corazones en bonanza, que en Triana marinero, ya navega la Esperanza. 

Carlos Herrera, Pregón de la Semana Santa de Sevilla 2001.