Hoy más que palabras de azahar, se quedan en este rincón
palabras de condolencias. Ha amanecido el día nublado, triste, totalmente ido
en la localidad sevillana de Arahal. Esta noche, una estrella de las que
brillan por bondad, entrega y dedicación, ha sido llamada para descansar en paz
y velar por todos sus seres queridos.
Manuel Rodríguez Ruíz ha fallecido y el mundo cofrade y las
Agrupaciones Musicales en concreto, se quedan totalmente huérfanas en sus
sones.
Fundador de la Agrupación Musical Santa María Magdalena de
la citada localidad, creador del estilo denominado Agrupación Musical, maestro
y perenne director de la citada formación.
50 años de la fundación de la Agrupación Musical Santa María
Magdalena se están cumpliendo (valga la redundancia de citar la formación, pues
ha sido su vida), bodas de oro para sus trazos clásicos y añejos que quedan trazados
por un negro lazo de luto.
No debe ser casualidad que todo esto suceda así, pues no se
muere quien es eternamente recordado, y tal es así, que el tiempo y la memoria
le marcó su descanso en el año que más se le recuerda. Ese banderín rematado por
punta de lanza se lo ha llevado clavado en lo más profundo del corazón, ese
corazón que latía por redoble de cajas y golpe de platillo.
Hoy, los pistones de las trompetas se quedan cojos y
abatidos, no hay sones que caminen derechos por el aire de esta triste mañana. Solo
se le puede dar las gracias, una vez más, a tal maestro, y no ya de las bandas,
si no de la vida. Una persona que siempre ha llevado la bienvenida a quien se
acercara a él, que siempre se entregaba por todo aquello que hacía y que
hablaba siempre con la humildad y el acento inconfundible de su tierra. Una
persona, que no necesitaba aparentar nada de lo que no era, pues siendo tal y
como se es, se permanece en el corazón de las personas.
Ese es el lugar en el que siempre estará, entre los suyos,
entre los que le recuerdan, los que le escuchan hablar a través de marchas como
“Cristo de San Julián”, “Dolores y Misericordia”, “Pasa la Virgen del Refugio”,
“Puente de San Bernardo”, “Cristo de la Esperanza” y un sinfín de palabras que
siempre podremos sentir gracias al legado que ha dejado en la tierra sus manos.
El estilo clásico de Sevilla pierde a su padre, que a buen
seguro, compondrá notas celestiales en aquel lugar cercano a Dios en el que a
fe ciega, seguro que se encuentra.
Gracias por todo Maestro, gracias por todo Manolo.
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Manuel Rodríguez Ruiz |
Por, Juan Pablo Pozo
"Palabras de Azahar, que hoy caen marchitas"
Sones clásicos de la Agrupación Musical Santa María Magdalena tras el Santísimo Cristo de la Buena Muerte (Hermandad de la Hiniesta, Sevilla)